Ahora ya hace un año justo de que al pequeño de la casa lo tuvieron que ingresar en la clínica durante dos noches para descartar que tuviera estenosis de píloro. Todo empezó porque toda la leche que ingería la acababa vomitando, pero no vómitos normales como puede tener cualquier bebe, sino que salían proyectados con tremenda fuerza. Es decir que no asimilaba nada...